Parece mentira pero Yoga para crecer ya ha cumplido su primer curso y no quería dejar de compartir con vosotros el balance de este año.
Para mí ha sido una experiencia muy enriquecedora. Como todos los inicios, tuvo su parte de nervios e incertidumbre pero en cuanto empezábamos la sesión me sentía muy a gusto. Este método me permite unir mi experiencia como psicóloga clínica con el trabajo del Yoga con el cuerpo y las sensaciones y la mezcla es espectacular. Así podemos explorar el tema que toquemos cada dia de una manera mucho más vivencial, con el cuerpo y la emoción, y menos racional.
Al margen de mi experiencia como conductora del grupo, el feedback de los participante ha sido también muy positivo.
Algunas personas no habían practicado antes Yoga y esto no ha sido ningún obstáculo. Es más, ellos han podido experimentar una evolución suave y profunda en muy pocos meses. El objetivo de estos grupos no es lograr un nivel avanzado de Yoga en posturas, sino un nivel avanzado en conocimiento de uno mismo. Es una oportunidad para parar y escucharnos: escuchar a nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestras emociones y aprender a manejarlas para sentirnos más en calma y equilibrio.
Hemos creado entre todos un entorno amable y respetuoso y esto ha posibilitado que trabajemos con profundidad temas como: el agradecimiento, la autoexigencia, la confianza, la pausa…
La buena noticia es que en Septiembre voy a abrir estos grupos a todo el que quiera apuntarse. Pronto te informaré de días y horarios. Quieres vivirlo tú también?
Haz hueco en tu agenda!

