1361003_smoke_3Hay gente para todo. Personas luchadoras y personas que se rinden y claudican pronto. Gente que disfruta y gente que sufre por todo (por lo que pudo ser y no fue, por lo que pasará). Personas que agradecen y personas que sólo se quejan.

¿Te has dado cuenta de que algunas personas te hacen reir y te contagian su alegría y otras te contaminan con su pesimismo y su apatía?

Hay diferentes maneras de «catalogar» a éstas últimas: vampiros de energía, gente tóxica, cenizos… Abundan actualmente en los medios de comunicación con sus pronósticos catastrofistas, los tenemos alrededor en las charlas insustanciales en la calle y seguro que también localizas alguno cerca de tu círculo íntimo. A veces tomamos un café con alguien y al terminar nos sentimos agotados, apagados ¡nos ha descargado la batería!

El pesimismo y la negatividad se expanden como el humo y anulan la energía positiva y el buen rollo de quien les escucha. Pedro Guerra en su nuevo disco habla de la gente tóxica como aquellos que tienen una mente flácida y están presos de sus torpes cápsulas, que exprimen las almas ajenas, que despliegan su presión y anidan en otros.

Este tipo de personas son muy resistentes al cambio y por muchos  argumentos que les demos en contra, se mantendrán en su actitud depresiva y derrotista. Han hecho de su forma de pensar, un estilo de vida y se quedan enrocados en ella. Si puedes elegir (y no es tu jefe o tu madre) huye de ellos, toma distancia y después de verles, desintoxícate y ventila los malos humores, sacúdete la mala energía.

Sé que no vivimos buenos tiempos pero en la dificultad también podemos plantearnos cúal es nuestra actitud. Hay personas que saben darle la vuelta a los problemas y encontrar la oportunidad y el reto en ellos. ¡Arrímate a ellos! Apuesta por la gente entusiasta y vital. O mejor aún, sé tú uno de ellos.

Consulta privada de Miriam Magallón, psicóloga clínica.
C/Mauricio Legendre 2,4º I. 28046 Madrid. (Zona Pza.. Castilla)
Cita previa: 605146096