Con el comienzo de año, solemos formular nuestros nuevos propósitos. Puede que lleves tiempo dándote cuenta de que hay cosas en tu vida que no funcionan bien y no sabes cómo resolver. Puede que no te sientas a gusto contigo o con alguna parte de tí. A veces nos metemos en una espiral de la que no sabemos salir solos y necesitamos la ayuda de otro para desenredar la madeja. Por eso, te cuento algunas de las mil razones que te pueden llevar a solicitar la ayuda de un psicólogo:






Este pasado verano he estado en la playa. Por las tardes, tenía un ratillo para mí y me encantaba ir a la playa cuando el sol va cayendo, la gente se va marchando y la luz es mágica. Cada tarde veía llegar a una hija con su padre. La niña tenía una discapacidad psíquica y física severa. Debía tener unos 12 años, era ciega y sólo podía caminar con mucha ayuda.
El caballero de la armadura oxidada
Nos pasamos la vida intentado tener las emociones a raya; no nos gusta perder el control y reir hasta llorar, sentir amor y ternura a raudales, llorar en público o expresar nuestro miedo. Las emociones no están bien vistas. Muchas personas consideran que dejarlas salir libremente les hace parecer
Llevo más de 15 años atendiendo en consulta a personas que acuden al 


